[Interior. Después del almuerzo. Cafetería del campus]
La cafeína hace girar al mundo, pienso. Qué carajo tendrá que ver el estornudo del Big Bang en todo esto. Tan robótica-mente como el eco de la caja registradora, la gordita de la cafetería produce el vuelto. Hace tiempo que su voz impostada de altoparlante de aeropuerto, coronada con sonrisa de látex, no me hace sentir para nada especial.
–Your total is one dollar and fifty-six cents. Out of five? Here is your change, three dollars and forty-four cents. Have a great night!
[Grito de horror. Pero para adentro. No es cuestión de espantar la clientela]
Nooooooooooo…CUATRO monedas de un centavo. Cuatro mugrientos, olorosos, descoloridos pennies que me abultaran inútilmente el bolsillo durante lo que queda del día. Ni siquiera un bulto que llame la atención (in)debidamente. Have a great night?? Son las dos de la tarde gordis, no entendiste nada.
Escrito por LouCid
Escrito por LouCid